El laúd árabe y Ziryab, un larguísimo viaje contado en pocas palabras

El laúd árabe o 'ud llega a la corte cordobesa en el siglo IX de la mano del laudista y cantante de origen persa Abul- Hasan Alí ibn Nafi, más conocido por el sobrenombre de Ziryab; según algunos, por asemejarse su voz a la del mirlo, y según otros por el oscuro color de su tez. 
Ziryab había sido, en la lejana Bagdad, discípulo aventajado de Ishaq al-Mausilí, músico predilecto del Califa, que al ver las cualidades con las que estaba dotado Ziryab y que podían opacar las suyas le obligó a sufrir el exilio.

Ziryab salió de Bagdad llevando consigo más de mil poemas en diferentes modos. Mientras atravesó el Magreb se detuvo en Kairouan, en el centro de la región llamada Ifriqiyya. En dicha ciudad tomó contacto especialmente con la música popular, recopilando las melodías y ritmos del Magreb antes de continuar su viaje hacia occidente.

En Córdoba encontró la prosperidad, el reconocimiento de su arte y una fama sin precedentes. 
Con el apoyo de Abd al- Rahman II creó lo que se puede considerar el primer conservatorio del mundo islámico, donde se fundarían las bases para la música de al-Andalus que posteriormente influirían tanto en toda la península.
Ziryab era poeta, literato, astrónomo, geógrafo, un refinado esteta y un célebre gourmet, pero ante todo fue un gran músico y dio a conocer en al-Andalus el instrumento islámico por excelencia, el 'ud.

En al-Andalus se dieron algunas significativas transformaciones del instrumento, por ejemplo, la sustitución de las bocas de la tapa por decorativos rosetones, seguramente préstamo de la arquitectura gótica, y el añadido del quinto orden de cuerdas, que se atribuye a Ziryab, aunque es seguro que convivieran los ejemplares de cinco y cuatro órdenes. También se atribuyen a Ziryab otras modificaciones: un aligeramiento general del instrumento, mejora en la calidad de las cuerdas y sustitución de los plectros de madera por otros más flexibles de pluma de águila, con lo que produjo un sonido más agradable en el instrumento.

Al ser reconquistadas Córdoba y Sevilla, el 'ud adquiere protagonismo en el ambiente cultural de la corte de Alfonso X ''El Sabio'', en algunos de cuyos códices están representados bellos ejemplares. El 'ud pronto pasó a la zona norte peninsular, que recibía gran influencia a través del Camino de Santiago. Por su delicado sonido y sus cualidades melódicas, ideales para acompañar el canto, el 'ud se convirtió rápidamente en el instrumento más popular entre trovadores, troveros y juglares; y por su carácter rítmico tuvo un gran papel en la música de danza. Al extenderse su uso por el resto de Europa, fue adquiriendo diferentes nombres, del castellano "laúd" o "alaúd" (del nombre árabe "al-'ud") pasó a ser "luth" en francia o "liuto" en Italia, pero siempre mantuvo el espíritu original del instrumento legado por Ziryab.


Resumen sobre artículos de C. Paniagua y otros autores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Translate